Del LEGO al Concept Art: diseñando un Pod Racer con un enfoque híbrido
- Uriel Muñoz Diaz
- 1 abr
- 4 Min. de lectura
Introducción
El objetivo de este artículo es mostrar mi proceso de diseño "DEL LEGO al Concept Art" para desarrollar un vehículo de carreras basado en la IP de Star Wars, con la intención de explorar nuevos flujos de trabajo. Para salir de lo convencional y lo puramente digital, decidí utilizar recursos que tenía a la mano; en este caso, piezas de LEGO, con el fin de explorar en dos niveles: formal y volumétrico.
Este enfoque me permitió evaluar si la idea funcionaba bajo los siguientes parámetros:
Forma: que sea legible e icónica.
Producción: que sea fácil de manufacturar. Esta idea podría construirse como maqueta, ya sea para utilizarse en set de grabación o como guía física para el departamento de modelado 3D en una futura producción. Este punto es relevante considerando prácticas del taller de ILM (Industrial Light & Magic), donde muchos vehículos se fabrican para cine y series, como la Razor Crest en The Mandalorian (captura 1 , 2) (https://youtu.be/8YuaIwVbEZo?si=kp0wBZrkby08VDnb).


Funcionalidad / estética: ambos aspectos están estrechamente ligados. Star Wars toma inspiración de prototipos de la NASA y aviones de la Segunda Guerra Mundial, por lo que cada elemento debe responder a problemas de aeronáutica, resistencia al viento, entre otros.
Proceso
El inicio del proceso fue espontáneo. Partí de un set de LEGO ya armado: el jet de Batman (Fotografía 1). Identifiqué elementos interesantes como las alas y los motores, por lo que comencé a desarmarlo para reutilizarlos.

Al inicio fue sencillo encontrar relaciones entre piezas; sin embargo, conforme avanzaba, algunas conexiones se volvieron más complejas. Por ello, decidí apoyarme en un segundo set: la motocicleta de Robin (Fotografía 2). Este modelo no requirió desmontarse por completo, ya que su forma era cercana a la de un Pod Racer.

Exploración

Una vez que encontré una forma cercana a lo que buscaba, la tomé como base (Fotografías 3, 4, 5 y 6). Documenté el modelo con fotografías para tener referencias digitales, aunque el modelo físico siguió siendo clave para resolver problemas durante esta etapa.



Durante la exploración mantuve un enfoque tridimensional, lo que me permitió evaluar múltiples ángulos simultáneamente y corregir rápidamente sobre la marcha. Trabajé a nivel de bloque (blockout), evitando detalles innecesarios y concentrándome en los criterios iniciales: formas icónicas, viabilidad de manufactura y base en referentes reales.
El proceso consistió en reutilizar elementos básicos, duplicarlos, escalarlos, rotarlos y ajustarlos para encontrar nuevas soluciones de diseño. Realicé tres exploraciones donde probé variaciones como dobles alas, motores más largos, proporciones más agresivas, entre otros (Lámina 1).

Tras estas exploraciones, seleccioné una propuesta base: la opción “1” (Lámina 2). Esto no descarta las demás, pero permite avanzar con mayor enfoque. A partir de esta base, generé múltiples capturas para refinar el diseño a nivel boceto.
El objetivo fue mantener una resolución económica: la base formal funcionaba, pero aún era necesario ajustar lectura, jerarquía, proporciones y simplicidad.

Refinación
Realicé tres iteraciones adicionales y seleccioné la opción “C” (Lámina 3). La decisión se basó en los parámetros definidos desde el inicio: legibilidad, manufactura y coherencia con referentes reales.

Posteriormente, refiné elementos funcionales como alerones, cabina, motores y conexiones entre el Pod Racer y los motores (Sketch 1 y 2).


Trabajar a partir de una base 3D permite resolver varias vistas simultáneamente. Se parte de una estructura sólida y solo se ajusta sobre ella, lo que agiliza la toma de decisiones y facilita la identificación de información faltante.
¡Nota!: este proceso no es recomendable si aún existen deficiencias en fundamentos de diseño y dibujo. En lugar de agilizar, puede entorpecer el proceso o generar una falsa percepción de resolución solo por el uso de herramientas 3D.
Una vez definidos los detalles, desarrollé sketches de concepto divididos en dos niveles: el Pod Racer y los motores, ya que estos últimos requieren mayor detalle por su escala (Sketch 3 y 4).


Producción visual
Aunque el diseño ya esta resuelto, aproveché la base 3D para continuar con el modelado. Añadí detalles utilizando el mismo método de exploración (reutilizar, escalar y ajustar).
Finalmente, desarrollé ilustraciones de concepto, keyframes y un turnaround para comunicar el diseño final. (illustración 1, 2, 3)



Conclusión
“El diseño no sigue un único camino”. No todas las soluciones provienen de métodos tradicionales como thumbnails o sketches.
Este enfoque representa una alternativa que vale la pena probar y refinar, con el objetivo de integrarlo como una herramienta adicional dentro del proceso de diseño. Especialmente en casos donde los métodos tradicionales no permiten llegar a una solución consistente.
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